Un día el profesor de tu hijo te dice: no va bien en sus estudios, deberías llevarlo a un profesional, porque es posible que tenga dislexia. 

En mi caso tengo tres hijos, y todos sabemos que no todos los niños son iguales y tienen las mismas capacidades, el ritmo de aprendizaje en unos y otros varia, no todos empiezan a leer a la vez o empieza a hablar o andar a la misma edad.

Cada niño tienes unas capacidades distintas y por tanto tampoco esperas que vayan a sacar las mismas notas, si a uno le va bien, no quiere decir que a todos les vaya a ir tan bien, por el solo echo de ser hermanos. Además, no le das una excesiva importancia a que tu hijo saque unas notas excelentes, cuando incluso en mi caso yo no era muy buen estudiante y sin embargo me ha ido bastante bien profesionalmente en mi vida. 

Yo era de los que siempre le quedaba una o dos asignaturas para el verano y ya las aprobaba en el último minuto en septiembre, con lo que los cursos los pasaba siempre justito. 

 

Pero algo no iba bien, porque no había manera de que mi segunda hija se concentrara para hacer los deberes cada día, 

Y era una lucha y pelea constante de su madre y mía para con la niña, cada tarde, para que se concentrara en hacer sus deberes, pero sin conseguirlo..

Empiezas a preocuparte y piensa que la cosa no va bien, cuando todos los niños de la clase de tu hija y el resto de los niños de su edad leen rápido, cómo se dice coloquialmente “de carrerilla”, y tu hija aún lee como los niños de uno o dos cursos atrás. 

Esto empieza a provocar que, al leer tan lento, pues tarda muchísimo más que el resto en hacer los deberes, porque llegar a leer únicamente el enunciado del problema ya le cuesta un siglo. 

Las reuniones con sus tutores y profesores en el colegio siempre han sido iguales, te dicen que le cuesta mucho, que va por detrás de sus compañeros, porque se distrae, y que no se concentra en clase. 

En casa, las tardes empieza a ser una pesadilla tanto para la niña, como para nosotros los padres, porque tienes que pedirle a tu hija una y otra vez, que se ponga a realizar sus deberes y no hay manera, se levanta 20 veces, para realizar un simple ejercicio de cualquier asignatura son dos horas. 

El momento por tanto de sentarte con los deberes por las tardes, lo temes, empiezas a prepararte para el ring de boxeo, te intentas armar de paciencia, pero en numerosas ocasiones terminas por desesperare, porque le intentas explicar, pero ella no entiende ni siguiera la pregunta que le esta haciendo, te pones a explicarle conceptos muy sencillos, pero ella no atiende o no comprende cuestiones muy lógicas y simples, por lo cual en ocasiones llega la frustración, incluso el enfado, porque crees que tu hija esta distraída y no quiere escucharte.

Y es ya, en un curso un poco más avanzado, cuando uno de sus tutores te cita y te dice que quizás deberías llevar a tu hija a un psicopedagogo, porque a ver si va a tener algún problema, sin aclararte que exactamente, porque ni siquiera el lo sabe.

Esto en un principio no lo llegas a asimilar bien, ¿qué quiere decir que puede tener algún problema?, mi hija es como todos los demás niños, no tiene ningún problema, es tu primer pensamiento. Solo es un poco distraída, pero eso no tiene porque ser un problema. 

Pero haces caso al profesor evidentemente, porque quieres ayudar a tus hijos y si eso es lo mejor, pues buscas un profesional que pueda sacar esto adelante, por el bien de ellos. 

En mi caso fue la madre quien lo busco y fue a esa primera sesión, tras lo cual, a la llegada a casa, te dice tu mujer, que efectivamente tu hija tiene un problema, tiene DISLEXIA.

Tu has escuche alguna vez esa palabra, pero realmente no tienes una idea exacta de lo que significa, y sobre todo, que es lo que va a pasar ahora y que consecuencias va a suponer esto que acabas de descubrir para tu hijo. ¿Tendrá alguna consecuencia grave para el resto de su vida?, son cientos de preguntas que se te vienen a la cabeza.

Así que decides, “en la próxima sesión voy yo a hablar con el psicopedagogo” con un montón de preguntar para hacerle y para enterarte bien de primera mano que es lo que esto significa. 

En esta segunda sesión, efectivamente me aclararon lo que implicaba, y te cae como un jarro de agua fría, empiezas a sentirte mal, mal no, lo siguiente, porque se te pasa por la cabeza, como en una película, todas esas peleas y esas broncas que has echado a tu hija porque no se concentraba, porque no leía bien, pensando que era solo una “floja” que no quería hacer los deberes.

Te explica el psicopedagogo, de forma y sencilla y para que lo entiendas que el problema de la dislexia es “que su cerebro funciona de manera distinta, tiene otro proceso de aprendizaje distinto, y otra forma de percibir las cosas. Nos puso un ejemplo, si tu ves un cuadro, tu normalmente ves el conjunto y te haces una idea clara de lo que representa o lo que el autor esta queriendo transmitir, una persona disléxica, no hace una lectura lineal de derecha a izquierda y de arriba abajo, que le hace tener la visión conjunta del cuadro, puede fijarse en un detalle de la pintura, como puede ser una pequeña mariposa que esta en una esquina, después de fijará en otro detalle, lo que implica que la visión completa no llegue a contemplarla o tenga un tiempo mayor para tomar conciencia de la totalidad y por tanto es posible que no adquiera la concepción del significado del mismo o lo que se quiere transmitir con la pintura. Pues esto aplícalo a cualquier ámbito del aprendizaje. 

Otras cuestiones es que algunas de las letras no las distinguen en algunos casos, o las confunden como puede ser el caso de la “b” y la “p”, lo que hace que determinadas palabras no las asimilen correctamente, y por esa razón pueden tardar mucho más en aprender a leer correctamente. 

En el caso de nuestra hija, la psicopedagoga, nos indico que la niña era bastante inteligente, porque había adquirido hábitos para intentar corregir o apaliar alguno de los problemas que esto le estaba ocasionando, y por ejemplo para que no se notará al leer en voz alta en clase, que iba más lento que el resto es por lo que ella inventaba palabras. 

En el caso de la madre lloro esa tarde lo más grande, por el sentimiento de culpabilidad que le entro por tantas peleas con la hija, y es que no nos han explicado nunca que esto de la dislexia es bastante común, existe, y que es lo que supone para el aprendizaje y evolución de niño. No estamos preparados para detectar la problemática, incluso por parte de profesionales como son los profesores. Te culpabilizas, de “¿porque no lo has tenido conocimiento antes?”, ¿porque los profesores no te han dicho nada antes?, ¡ellos deberían haberlo sabido!, es lo que se te pasa por la cabeza. 

Pero después de todos estos pensamientos, decides que esto hay que solucionarlo, te pones manos a la obra con ello, confías en este profesional, piensas que menos mal que alguien ha detectado el problema.

Fueron muchas sesiones de trabajo con numerosos ejercicios que además debía hacer en casa, nos apoyamos en algunas aplicaciones para la tablet que existen y que nos fue recomendado la psicopedagoga, y la verdad es que el avance fue verdaderamente asombroso. 

Con esta historia lo único que pretendo es trasladar a todos aquellos lectores a los que les llegue, que existen buenos profesionales que están para ayudarnos, que si detectan la más mínima anomalía en el proceso de aprendizaje, que acudan a estos, ya que nos evitarán muchas malas tardes a nosotros y lo que es más importante a nuestros hijos. 

No es realmente un problema si los detectamos a tiempo y sabemos trabajar con nuestros hijos esta variación del aprendizaje, son muchos las personas famosas que han sido disléxicos y esto no les ha impedido para nada tener un futuro profesional brillante, incluso se dice que esto predispone en muchos casos a profesiones artísticas, creativas y emprendedoras.

Alguno de los famosos que pude leer sus biografías han sido entre otros: 

Alexander Graham Bell (inventor y científico), Agatha Chritie (escritora inglesa), Andrew Jackson (presidente estadounidense), Andy Warhol (artista), Anthony Hopkins (actor), Rodin (escultor), Bill Gates (Presidente Microsoft), Boris Izaguirre (escritos y presentador), Carl Lewis (Olimpico), Cher (cantante y actriz), Fred Astaire (actor), Galileo Galilei, Harrison Ford (actor).