Los Centros de Educación Infantil son, en muchos casos, la primera toma de contacto de nuestros hijos con el mundo de la educación y la sociabilidad con otros niños y otros adultos fuera del entorno familiar. Muchos papás y mamás muestran sus dudas sobre el bienestar y la atención de sus pequeños en estos centros cuando sienten la necesidad de llevarlos. Sin embargo, la propia realidad nos acaba mostrando que esas Escuelas acaban convirtiéndose en grandes familias con un equipo personal que, en la mayoría de las ocasiones, educan desde el cariño y la vocación.

Tenemos la suerte de contar entre nosotros con la opinión de Dª. Isabel Ríos Gómez, Directora del C.E.I. El Jardín, y profesional con algo más de veinticinco años de experiencia en el sector, que acaban de cumplir. Desde el Centro, realizan a diario grandes labores con nuestros pequeños; labores que, en muchas ocasiones, son invisibles a los ojos de los papás y las mamás. Por todo ello, agradecemos profundamente su interés y consideración en este ratito que nos dedica tan lleno de curiosidades.

¿Qué es la guardería?

¿Qué es la “Guardería? -como seguimos llamando a los Centros de Educación Infantil-. No creo que sea tan fácil definirnos. Por una parte somos eso, Escuelas, pero por otra somos su segunda casa, donde muchas veces apartamos todo nuestro trabajo educativo para ser “mamá”, “papá”, “tata”, “abuela”++, etc. Cuando llegan después de una mala noche, o están malitos, somos su mimo y apartamos todas nuestras programaciones para volcarnos con ellos y que estén lo mejor atendidos posible.

Desde fuera realmente no se ve la mayor parte del trabajo que se hace diariamente en los centros. Con nosotras muchos de ellos empiezan a comer; le salen sus dientes, con sus correspondientes llantinas; dan sus primeros pasos y sus “chocones”; comienzan a hablar. Esas personitas llegan a formar parte de nosotras.

Este es un trabajo que no todos pueden hacer, ya que, por mucha formación académica que tengas, si no conectas con los niños, es imposible empatizar cuando tienen un mal día.

¿Qué aportan o cómo influyen las Escuelas infantiles?

Las Escuelas Infantiles, además de ayudar en la vida cotidiana de las familias, tienen un factor muy importante en el desarrollo evolutivo del niñ@. Los niñ@s, en cualquier jornada en la escuela, están recibiendo estímulos constantes; aparte de algo tan importante como es la sociabilización -aprenden a compartir, a respetar…- se vuelven poco a poco más autosuficientes.

En cuanto a la forma de evaluación en las Escuelas Infantiles, desde que entra el niñ@, procedemos a una evaluación continua, individualizada e intentamos siempre reforzar dentro de nuestras posibilidades. Si detectamos alguna carencia, se lo notificamos inmediatamente a la familia y trabajamos conjuntamente con el centro de apoyo si es que lo necesitan.

Madre e hija comparten la misma profesión, trabajando juntas en la Escuela, viviendo simpáticas experiencias a diario, y educando a las siguientes generaciones.

Anécdotas para el recuerdo…

Anécdotas, te puedo asegurar que en 25 años hemos tenido muchas. Siempre digo que ya nada me puede sorprender, pero al final sí que lo hace. Hace algunos años, en el centro que teníamos en Cádiz, llamaron a la puerta, y cuando abrí me encontré a un señor con una jaula en las manos. Se me presentó como personal del SEPRONA y me dijo que me habían denunciado por tener animales en peligro de extinción (un camaleón). Supongo que solo la cara que se me quedó puso en duda al pobre hombre, y cuando lo lleve a donde estaba el animal -que era un muñeco de goma-, creo que para nosotras fue una risa sin poder parar -que después de tantos años nos seguimos acordando-, para este señor seguro que fue algo de lo que todavía se acuerda.

Cómo podemos contribuir los papás y las mamás..

En los centros valoramos mucho la colaboración de los padres; es fundamental el trabajo en conjunto, sobre todo en comportamientos y hábitos que de nada sirve si solo se hacen cuando están con nosotras.

En cuanto a la entrada, siempre recomendamos que sea los más rápida posible; cuanto más tiempo se alarguen, más consiguen transmitir al niñ@ la inseguridad que tienen las mamás y papás los primeros días.