La etapa de educación infantil supone, en la mayor parte de los casos, uno de los primeros grandes cambios en la vida de nuestros peques, y son muchas las dudas e inquietudes que nos surgen a los padres y madres en nuestro papel de educadores-apoyo en casa.

Por ello, tenemos la suerte de contar con Marien Sosa Rojano, Profesora de Infantil en el C.E.I.P. Los Cercadillos, en Alcalá de Guadaíra, Sevilla, gran profesional de la Educación, y gran amiga. A ella hemos trasladado nuestras preguntas y nuestras curiosidades para que nos pueda ofrecer una visión de primera mano desde el interior de las aulas.

¿Qué destacaría de la Educación en Infantil?

La Etapa de Educación Infantil es para mí los cimientos de la Educación y la complementariedad en la formación de la personalidad y desarrollo global del niño/a. Ya que hoy en día, la gran mayoría de los niños se escolarizan en edades muy tempranas, porque en nuestro país no existe una conciliación real y acorde a las necesidades reales de las familias, es muy importante que exista una sintonía entre los educadores que intervienen en ámbitos y contextos educativos junto con la familia directa de los pequeños.

¿Está de acuerdo con el sistema educativo actual?

No mucho, y cada vez menos, la verdad. Es cierto que es difícil cambiar un Sistema basado en cubrir las necesidades que aparecieron en las familias a raíz de la Revolución Industrial y el traslado de las familias a las grandes ciudades, buscando un futuro mejor para ellos y sus hijos, pero a costa de hipotecar sus vidas, sus necesidades, desarraigarse de sus lugares de origen…

Hay que tener una mirada muy amplia para entender que los cambios que necesita el Sistema son grandes y profundos, y que debemos empezar por formar a los profesionales que ya forman parte de él, y los futuros profesionales que van a entrar en el Sistema Educativo. Pero, como formamos parte de un Método establecido, éste ya te va condicionando desde dentro, así que la única forma real que entiendo que se puede cambiar es desde dentro, cada uno, en su pequeña parcela, haciendo a los niños lo más independientes y autónomos posibles, dotándoles de herramientas suficientes para que por ellos mismos puedan sentirse tan empoderados que salir a la vida no sea una batalla.

¿Mejoraría algo?

Pues me voy a repetir, pero es mi sentir. Empezaría por formar, de forma obligatoria a los profesionales que estamos dentro del Sistema, actualizándolos en herramientas propias del crecimiento y desarrollo personal, de uno mismo, puesto que un adulto y profesional de la Educación debe tener un equilibrio emocional estable en uno mismo, basada en el amor y la disposición hacia el discente, conociendo sus procesos evolutivos al dedillo, teniendo en cuenta y respetando sus ritmos de aprendizajes, sus circunstancias personales y familiares, y no clasificándolos por edades biológicas.

Además, la formación debe actualizarse a las Nuevas Tecnologías y la sociedad actual en la que estamos porque es una realidad que vive nuestro alumnado, y aunque esté contraindicada para edades tempranas, las familias hacen uso de ellas y debemos desde los Centros Educativos darles unas pautas para que hagan un uso responsable.

Además, me parece muy importante cambiar la forma física de los espacios en los Centros, disminuir las ratios de las aulas o dotar de más profesores de apoyo a los Centros. Dotaría de un Equipo de Orientación Educativa a cada Centro para atender aquellas situaciones que puedan darse de forma puntual y para atender a aquel alumnado que presente una Necesidad Educativa Específica en su aprendizaje. También cambiaría la organización del tiempo en los Centros Educativos y la organización de los grupos. Haría grupos heterogéneos en edades, mezclando por ritmos madurativos e intereses personales y el currículum se desarrollaría por Proyectos y Talleres y no por asignaturas, dándoles un Enfoque Global. Pero para ello habría que hacer una gran inversión en dotar a los docentes de más conocimiento y herramientas, y filtrar a los mejores profesionales que sean los que enseñen a nuestros pequeños, ya que ellos son el futuro. Sé que suena utópico, pero a veces los sueños se hacen realidad. Y cuanto más alto esté el objetivo a conseguir, más iremos avanzando.

Bien es cierto y conocido por todos, que cada Centro Educativo es un mundo, ya que está condicionado por el contexto social, cultural y económico donde se ubica, así que las soluciones es posible que no sean para todos lo mismo, pero sí una apuesta fuerte y común, establecer unas bases sólidas y unos recursos que cubran las necesidades reales de los Centros, no lo que el Sistema crea oportuno por la dotación económica que reciba tal departamento.

¿Qué valores piensa que se trabajan más en Infantil? ¿y destrezas?

En Educación Infantil se trabajan muchos valores (Empatía, tolerancia, respeto, responsabilidad, cooperación, confianza, honradez, humildad, compañerismo, saber ser y estar, esfuerzo, generosidad, compromiso, sinceridad…) acordes con su edad madurativa y su capacidad de pensamiento y entendimiento del mundo que les rodea, pero a pesar de que a veces el sentir es que son pequeños y creemos que no entienden, sí que comprenden mucho más de lo que nos imaginamos y a veces sólo tienes que ayudarle a darle nombre a “eso” que viven y sienten. Además solemos trabajar aquello que surja en las vivencias de nuestro alumnado, como por ejemplo el acompañamiento en algún duelo que vivan, no es algo que tengas pensado hacer, pero si ha surgido una situación es importante tener herramientas y saber utilizarlas.

En cuanto a las destrezas, partimos siempre de lo más cercano a ellos mismos, su cuerpo y ayudarles a desarrollar sus movimientos psicomotrices (coordinación de movimientos, equilibrio, conocimiento del cuerpo), destrezas manipulativas, de comunicación, de relación entre iguales, en relación con el espacio, destrezas de gestión emocional… todo lo que le sirva para su desarrollo global (afectivo, social, físico e intelectual).

¿Cómo cree que ha afectado la pandemia a la Educación Infantil?

La realidad es que la pandemia ha afectado en general, no sólo a la Educación Infantil, sino al total de la población. Lo cierto es que desde todos los ámbitos sociales, el mensaje que se ha mandado a la población en general se ha basado en el miedo, cuando podrían haber optado por mandar un mensaje más conciliador, de carácter preventivo y de cuidado personal, proporcionando información de la importancia de fortalecer el sistema inmune, cuidados de salud y alimentación, y otras formas de contacto y muestras afectivas para que el nivel emocional en general no se mermara tanto como ha ocurrido. Ya veremos a medio-largo plazo cuáles serán las consecuencias reales, sobre todo a nivel emocional y de relaciones sociales que surgen en los futuros jóvenes. Creo que ha sido innecesario el constante bombardeo a nivel mediático de tantos datos, números y malas noticias cada día durante tanto tiempo.

Desde mi experiencia y vivencia, he creído muy importante no acudir al Centro Educativo acompañada desde el miedo, sino desde el respeto que se le debe tener a la situación y desde el amor que se les debe mostrar a los niños que a estas edades requieren de tanto afecto, cariño y contacto, así que he intentado adaptar mis clases, los materiales y mi disposición en el aula, los más natural posible para que a nivel emocional no les genere en ellos un temor que a largo plazo les puede acarrear grandes problemas emocionales.

Marien Sosa

Profesora de Educación Infantil en el C.E.I.P. Los Cercadillos

“Es muy importante que exista una sintonía entre los educadores que intervienen en ámbitos y contextos educativos junto con la familia directa de los pequeños..”

¿Cuáles cree que son los mayores retos que debe superar un profesor de segundo ciclo de infantil?

Pienso que los retos se los marca uno mismo y son muy personales. Los míos son poder hacer mi trabajo lo mejor posible, en el mejor estado posible y todo aquello que pueda cambiar y mejorar por el bien de mis alumnos será bien acogido y por supuesto puesto en práctica en mi aula. Nuestra profesión es muy vocacional y en edades tempranas es un trabajo que el que está ahí es porque le gusta, porque acabamos bastante agotados, ya que los niños pequeños requieren de mucha energía y son muy poco autónomos y dependientes para muchas actividades.

El reto sería que si algún docente toma consciencia de que está en un lugar o momento que no le gusta, lo mejor es dejarlo y cambiar.

El reto sería no dejar de aprender nunca y seguir aprendiendo para uno mismo, para ser mejor profesional, para ser mejor docente y mejor persona en este mundo. El reto es ser ejemplo y servir de faro y guía para niños que no tienen posibilidad de tener un referente en su familia y entorno social más cercano.

Otro reto importante es no dejar de “ser niño”, vivir el enseñarles desde el corazón y el alma de un niño, desde la pureza y la inocencia que representan estas edades, aunque como adultos nos corresponde tomar decisiones y tener responsabilidades, yo disfruto muchísimo escuchándoles cómo perciben y viven las situaciones, cómo interpretan, cómo funciona su mente y sus corazones y la pena es ver cómo poco a poco se van condicionando por el entorno, familiar y social.

¿Qué parte de su trabajo cree que nos perdemos los padres y madres, o piensa que pasa más desapercibida?

A veces me encantaría tener en el hombro, tal pirata lleva un loro, una cámara constante que pueda registrar momentos maravillosos y que las familias evidentemente se pierden del proceso de sus hijos. Me llevo las risas, las ocurrencias, las miradas, los abrazos, los mimos, los “te quiero seño”.

Las situaciones que más se pierden las familias y quizás ni siquiera las imaginan son éstas que te desbordan porque no sabes qué atender primero. Por ejemplo: Recuerdo una de las peores donde unos niños se estaban “peleando” por un juguete y se empujan con la mala suerte de uno darse un golpe y hacerse una herida en la frente que tenía que atender de inmediato, pero cuando le estoy cogiendo de la mano para llevármelo otro niño que estaba sentado en su mesa junto a 5 compañeros más del equipo vomita encima de la mesa y de los libros de trabajo tal cañón disparador manchando a los demás y todo el material que quedó para tirarlo a la basura. Pero no acaba la situación ahí sino que algunos empezaron a tener más ganas de vomitar y otros empezaron a tocar el vómito, mientras otros niños en otro lugar del aula se subieron al estante de una estantería, la rompieron y dejaron caer las cajas con todos los juguetes dentro y desparramarlos por el suelo. Ahí piensas… ¿qué es lo que atiendo primero? ¿Y cómo hago para cubrir todo esto y a cada uno de ellos si solo tengo 2 brazos y 2 piernas? Benditas compañeras que salen a tu auxilio cuando pides ayuda y se ponen corriendo en tu pellejo porque algún día fueron o serán ellas.

La verdad es que hay días y momentos en los que te faltan brazos, piernas, manos y oídos para atenderlos a todos y cada uno de ellos como realmente quisieras.

¿Qué grado de autoridad deben tener los profesores en clase?

El grado de autoridad yo lo asocio al respeto que te hagas tener con tus alumnos desde el respeto que tú mismo les muestres a ellos, el cariño, la empatía y la tolerancia a sus necesidades y sensaciones, ya que son muy importantes para que exista entendimiento y cordialidad entre todos, que se dé una convivencia sana en el aula, desde la escucha activa.

No concibo una autoridad impuesta, como se establecía hace años entre la relación del maestro con el alumnado.

¿Son muy diferentes nuestros hijos fuera que dentro del aula?

Todos los somos, en realidad nuestra personalidad varía en función del contexto en el que estamos y las personas que nos rodean, ya que nos comportamos en función de cómo se comportan los demás , de lo establecido por la sociedad y de lo que se espera de nosotros que nos va condicionando el carácter utilizando el chantaje emocional para ello.

¿Qué suelen enseñar los alumnos a los profesores?

Los alumnos nos suelen ayudar a no olvidar que dentro de nosotros sigue viviendo ese niño o esa niña que en su día fuimos, que teníamos sueños que cumplir y un propósito que hacer y desarrollar y aún estamos a tiempo de retomar el rumbo, si en algún momento lo perdimos.

La inocencia y la pureza de la vida, lo maravilloso de las pequeñas cosas que nos rodean a diario y a lo que no solemos darle importancia ya que el ritmo de vida hace que a veces no le prestemos atención.

¿Cómo es de importante la educación inclusiva dentro del aula?

No sólo es importante, es fundamental y deberíamos darle la máxima naturalidad educativa y social. Pero para eso se necesita conocimientos (formación), personal especializado en el trabajo de las necesidades que puedan presentar el alumnado, recursos y herramientas para poder atenderles de la forma adecuada y todo eso requiere inversión económica.

Mi mirada es más de entendimiento, aceptación y comprensión. Es decir, ¿qué niño o niña no quiere ser aceptado, querido y reconocido por los demás sin ser juzgado o visto de forma diferente? Y eso si lo aplicamos a los adultos es exactamente igual.

Somos mamíferos con un instinto natural que nos une a la manada y al grupo, es necesario para nuestro desarrollo sentirnos parte de los demás, aceptados y queridos, es natural, y lo contrario genera sufrimiento.

¿Cómo podemos contribuir los padres desde casa en la educación de nuestros hijos?

Pues buscando la forma de descubrir cómo podéis ser vuestra mejor versión, de vosotros mismos, para ser el espejo donde ellos se miren desde pequeños, se vean y aprenden de lo que transmitís.

En edades tempranas es fundamental aprender a entender los distintos momentos evolutivos por los que pasa un niño en su desarrollo, tener interés en conocer que cosas tan básicas como rutinas, hábitos, normas y límites, muestras de afecto, escucha y acompañamiento son muy importantes para crear niños con autonomía, confianza en sí mismos, seguridad y todo eso les ayuda a empoderarse.

¿Alguna anécdota divertida?

¡Muchas, no acabaría nunca!

Esta semana mismo… Lucía se me acerca llorando muy apenada porque su amigo del alma, Alejandro ya no quiere ser su amigo y se ha ido a jugar con Manuela. Así que voy a ver qué ha pasado y hablo con ellos. Resulta que Alejandro me dice: “Seño es que me he morororado (enamorado) de Manuela” (Todos tienen 4 años y sus nombres son ficticios, la situación es real).

Anécdotas del tipo. “Vamos a pintar con acuarela” ¡Bien!… Al rato de estar haciéndolo ves que alguno experimenta y se bebe el agua (lo que le da tiempo de que te percatas y le quitas el vaso de la boca o gritas NOOOOO) o chupan los pinceles…

Sesiones de peluquería siempre se me dan… En el momento en que estamos recortando, siempre hay quien asocia la tijera a la peluquería y me encuentro pelos por el suelo y ahora tienes que averiguar quién se ha cortado el pelo o se lo ha cortado a algún compañero…

Haciendo experimentos con el Proyecto del agua, les di unos vasos con agua y jabón para soplar y generar burbujas y pompas de jabón… Hubo quien se lo bebió…

Pintando con pintura, más de uno se ha llevado el pelo de color rojo o azul a casa… Quien dice pelo, ropa, cuerpo… y todo lo que pillan.

¡¡¡Son maravillosos exploradores de la naturaleza!!! Cuando menos te lo esperas te han regalado o llevan guardado en los bolsillos o mochila… piedras, bichos, palos, hasta un pajarito muerto…

¿Alguna recomendación en general?

Quererlos incondicionalmente, aceptarlos tal y como son, dejarles expresar su naturaleza, escucharles con atención y llenarlos de amor.